Pensemos creativamente
Las decisiones tomadas en los tribunales de familia que afectan
la vida de los niños y que no estén basadas en teorías del desarrollo psico-social respaldadas por la investigación, como la teoría del apego, podrían herir la validez misma de los tribunales. Tales decisiones también podrían causar daños psicológicos en el niño a corto o a largo plazo.
En muchos estados, los niños no tienen su propio representante legal. Cada niño debería tener el derecho de que sus necesidades de desarrollo sean completamente descritas en los tribunales. Si van a tomarse decisiones con conocimiento de causa a favor del niño y si van a establecerse planes de crianza adecuados, deberá comprenderse la historia de vida particular del niño. Esto requiere el entendimiento de la investigación y del niño como ente individual. No puede lograrse solo con abogados. Se necesitan consejeros que entiendan la teoría del desarrollo y la investigación hecha al respecto, y también las necesidades particulares del niño.
Al evaluar un plan de crianza, los pequeñitos y los niños en edad preescolar tienen la habilidad de indicar cuán bien está funcionando. Incluso aquellos que no hablan expresan sus necesidades de forma sutil. Los consejeros son importantísimos en esta etapa, también, para decir ante los tribunales si el plan está funcionando o no. ¿Cuándo este proceso vital se convertirá en
algo habitual en el sistema de tribunales de familia? Creo
que tenemos un largo camino por recorrer.
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CUANDO SUS HIJOS TENGAN UN PROBLEMA, ¿A QUIÉN QUISIERA QUE RECURRAN PRIMERO?
por el Peter Ernest Haiman, Ph.D.
Cuando usted está con sus hijos y algo o alguien lo perturba, ¿les
cuenta cómo se siente? ¿No? ¿Por qué? ¿Alguna
vez habla con sus hijos adolescentes sobre lo preocupado que está por
una decisión que tiene que tomar? ¿Sí? ¡Fabuloso! ¿No? ¿Y
cuál es la razón que le impide hacerlo? ¿Cómo
pretender que los hijos hablen con los padres sobre los sentimientos que los
afligen y los problemas si son los mismos padres los que no hablan sobre sus
propias dificultades en frente de sus hijos?
Las investigaciones afirman que los padres son el modelo de conducta más
importante en la vida de los niños. En lo que respecta a la comunicación
entre padres e hijos, la mayoría de los padres, sin embargo, no usa
esta influencia tan eficazmente como podría. Muy pocos padres son conscientes
de que admitir sus propias vulnerabilidades y debilidades ante sus hijos podría
ser visto por un niño o un adolescente como un símbolo de la
fortaleza de sus padres. La mayoría de los padres siente que,
ante sus hijos pequeños o adolescentes, siempre debe lucir fuerte,
tener razón y no tener ansiedades. Con el tiempo, los jóvenes
ven esta “fachada” como lo que realmente es: el encubrimiento
de temores y debilidades. Más importante aún es que, a los ojos
de un adolescente, esa actitud es vista como falsa y mentirosa. Cuando estos
jóvenes necesitan padres emocionalmente fuertes, resistentes y genuinos
en quienes confiar y con quienes desarrollarse y madurar, sienten que es justamente
con ese tipo de padres con quien no pueden contar. Esta es una de las razones
por las que muchos adolescentes se sienten perdidos o deprimidos, y es entonces
cuando recurren a sus pares o a las drogas.
Los padres deben hablar con sus hijos jóvenes, especialmente con los
adolescentes, sobre la verdad: cada persona tiene sus propios temores, debilidades
y vulnerabilidades. Y cada persona también tiene sus fortalezas. El
hecho de que una persona sea consciente de sus preocupaciones, sus angustias
y sus temores, y sea capaz de hablar acerca de ello, es una fortaleza. Tener
este tipo de sentimientos no es una debilidad. Todas las personas los tienen.
La verdadera debilidad es no ser capaz de hablar abierta y honestamente sobre
ellos.
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