Cartas de agradecimiento de los padres al Dr.
Peter Ernest Haiman: Pagina 1 | 2
28 de septiembre de 2010
Estimado Peter:
Muchas gracias por haberme enviado un correo electrónico tan conmovedor y alentador. En los últimos meses he conocido a muchas personas tan amables y afectuosas… y usted, Peter, fue la primera de ellas. Apareció en nuestras vidas en un momento en que no sabía qué hacer o cómo conseguir ayuda para mi hijo y mi familia.
Esto me hace recordar con gratitud la atención intuitiva y genuina que nos brindó a mí, a mi hijo y a mi esposo…a pesar de que sólo nos comunicábamos por correos electrónicos, ya que vivimos en Irlanda. Y aunque usted vive tan lejos, estuvo listo para ayudarnos con el papeleo y con varias organizaciones para que podamos encontrar la ayuda que necesitábamos. Me señaló el rumbo y me indicó el camino que podría tomar. Me desvié muchas veces, pero usted me ayudó a regresar. Nunca perdió su paciencia; amablemente me incitó a encontrar –con la ayuda de ________ y de ________– la mejor opción para nosotros, como familia. Siempre hace las preguntas adecuadas.
En cierto momento, nos dijo que quizás _______ sentía que, desde niño, nunca había sido escuchado. Entonces se lo pregunté: le dije si se había sentido así y dijo que eso era exactamente lo que había estado tratando de decirme durante años, pero por supuesto, yo no escuchaba. No sé cómo pudo darse cuenta de eso, Peter, porque no ha estado hablando con ______. Sin embargo, me alentó a preguntar y a escuchar atentamente las respuestas.
Aunque nuestro hijo ya tiene 19 años, usted nos ha dado la esperanza de saber que no es demasiado tarde para invertir la situación y ayudarlo a que descubra todo su potencial como ser humano. No es demasiado tarde para que empecemos a “funcionar” como una familia sana. Me alentó a preguntar y a escuchar, pero a escuchar en serio, lo que mi esposo y mi hijo tenían para decirme. Usted nunca usó la palabra "controladora", pero al hablar con usted y aprender a escuchar a _____, me dí cuenta de lo controladora que soy en ambas relaciones (como madre y como esposa). También me ayudó a encontrar un consejero aquí, que me ayudó muchísimo.
La primera vez que le escribí, estaba muy afligida y preocupada porque iba a perder a mi hijo; pero ahora, pienso en el futuro y veo nuestras vidas llena de esperanza. Mi hijo aún no ha dejado de consumir alcohol o drogas definitivamente, pero ya no discutimos y sus ataques de asma han desaparecido otra vez. También está asistiendo a un consejero.
La semana pasada, los tres juntos escalamos una montaña que está al oeste de Irlanda. Era algo que tratábamos de planear desde principios de año, pero lo cancelamos tantas veces a causa de la adicción de ________. ______ dijo que creía que vivíamos el comienzo de otra oportunidad para los tres. Y así lo creo. También creo que esta oportunidad llegó, en su mayor parte, gracias a su aliento, intuición y ayuda, Peter. Hemos recuperado a un hijo que todos los días nos dice que nos ama sinceramente. Nos estamos comunicando nuevamente. Continuamente usamos las palabras “afecto” y “amor”, Peter. Usted es una de las personas más generosa y afectuosa que he conocido.
Hace un tiempo, le envié una tarjeta con una cita de St. Frances Xavier: “Nada es tan fuerte como la ternura; nada es tan tierno como la verdadera fortaleza”. Para mí, ésa es la esencia del hombre que usted es, Peter.
No sé como darle las gracias, excepto diciéndole “gracias”.
Con cariño.
6 de enero de 2011
Estimado Dr. Haiman:
Muchas gracias por toda la ayuda que me dio para encontrar otro abogado en ______ y por sus consejos acerca de mi situación con la tenencia de mi hijo. Sé que probablemente no sea mucho, pero quise enviarle mi agradecimiento con algo del dinero que recibí para Navidad. ¡Su ayuda ha sido muy importante para mí! Su consejo ha sido maravilloso, y es tan lindo sentir que tengo a alguien deseoso de luchar por el bienestar de mi hijo. ¡Muchas gracias!
Atentamente.
31 de mayo de 2011
Hola. ¡Acabo de descubrir los consejos tan sensatos que escribió en su página web! Soy psicóloga en una escuela, pero además, esposa, madre, hija y hermana. Tengo tres hijos. El mayor tiene 6 años. Últimamente me he sentido “encarcelada”. Siempre he sentido que los hijos son un regalo de Dios, pero usted logró que me diera cuenta, ayudándome a ser una madre más informada y consciente de cómo fui criada. Mis hijos son la llave para poder liberarme de mi pasado “encarcelado”. Quiero ser una mejor madre para mis hijos, y los hijos de mis hijos. Por lo tanto, si es necesario, iré a terapia.
Gracias.
29 de julio de 2009
Estimado Dr. Haiman:
Fue un verdadero placer hablar por teléfono con usted. Me dio muy buenos consejos e hizo un excelente análisis de la situación. Desde entonces, continué leyendo sus artículos y creo que su trabajo es asombroso y compasivo. Estudié desarrollo infantil en la UC Davis antes de estudiar odontología. Quisiera enviarle información sobre mi hijo _______ y nuestra “batalla” actual para que, espero, pueda continuar analizando cómo esto está afectando a mi hijo y a su desarrollo emocional.
Gracias.
26 de abril de 2010
Gracias por su trabajo y por lo que escribe.
Tiene razón. Siempre me he preguntado por qué solemos llevarnos mejor cuando nuestros hijos son bebés que cuando ya tienen dos años o más. ¡Usted me dio la respuesta! Es porque nos han enseñado que a los bebés tenemos que darle todo lo que necesitan e intentar comprenderlos, pero que a los niños más grandes ¡debemos decirles que hagan lo que nosotros queremos que hagan! En consecuencia, no nos llevamos bien con ellos, los niños no están felices y nosotros nos sentimos frustrados. Gracias por recordarnos lo que instintivamente ya sabemos cuando tenemos a nuestros hijos… pero que tan pronto olvidamos.
19 de mayo de 2010
Hola. No sé si me recuerda. Mi hija se llama_____. Hace unos meses, le envié un correo electrónico en el que le contaba sobre su conducta desafiante. ¡Sólo quisiera que sepa que el supermercado se ha vuelto el lugar favorito de mi hija! Ja, ja… ¡Le dí un problema para que resolviera, en vez de dejar que ella elija, ¡y eso le gustó! En general, su conducta ha mejorado mucho. Quiero agradecerle el tiempo que se tomó en hablar conmigo sobre las dificultades que estoy teniendo. Definitivamente usted es una persona merecedora de respeto, y si alguna vez lo necesito, no dudaré en llamarlo.
Atentamente.
Hola Peter.
Quería que sepa que hoy seguí sus consejos acerca de hacer que ____ “retome su sentido de poder y de su propia identidad". Mientras ____ estaba subiendo las escaleras gateando, nosotros íbamos cerca, detrás de ella, y entonces le susurré a ____: ¿“ves cómo____ sube las escaleras? ¿Sabes dónde aprendió a hacerlo o a quién está imitando?” _______ dijo: ¿“A papá”? Y yo respondí: “No. ¡Ella te está imitando! ¡Al observarte pudo aprender cómo hacerlo! ¡Le enseñaste a tu hermana cómo subir las escaleras! ¡Eres un maestro estupendo y un hermano mayor maravilloso!”. Su sonrisa fue RADIANTE, y a todos los que nos encontramos hoy les contó cómo le había enseñado a _____ a subir las escaleras.
Hizo varios berrinches y hubo otros “momentos difíciles”, pero creo que vamos en la dirección correcta. Gracias a usted, Peter.
En algún momento, en un par de semanas, le enviaré una compensación por su tiempo e interés en ayudarme con ___. Sé que nos dijo que el dinero no es lo más importante para usted, y yo no puedo enviarle mucho, pero aunque sea le enviaré un poco. Quiero que sepa que el simple hecho de que haya estado dispuesto a escucharnos y a aconsejarnos significa mucho para nosotros. Si fuese rica, le enviaría muchísimo más dinero, porque su tiempo y su conocimiento son invaluables.
¡¡Gracias Peter!!
Le mando mis sinceros saludos.