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Peter Haiman, Ph.D.

 

Qué dicen los padres

"Estoy tan feliz de que usted haya dado una clase tan cerca de mi casa, hace casi 20 años. Gracias por ser una persona amable, participativa y cálida. Su influencia provocó un efecto dominó muy positivo en las vidas de nuestra familia".

Lea más cartas de agradecimiento de los padres

Qué dice la prensa

"El Dr. Haiman es un entrenador de padres muy amable, afectuoso y dinámico. Apoya en un 100% el bienestar de la gente y el de los niños. Tiene un entusiasmo alentador; su apoyo a los padres y su empatía por ellos son inspiradores. Ha logrado que el trabajo de ser padres se convierta en algo satisfactorio".

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Recomendaciones al Dr. Peter Ernest Haiman

Cartas de agradecimiento de los padres: Pagina 1 | 2 | 3

29 de julio de 2009
Estimado Dr. Haiman: Fue un verdadero placer hablar por teléfono con usted. Me dio muy buenos consejos e hizo un excelente análisis de la situación. Desde entonces, continué leyendo sus artículos y creo que su trabajo es asombroso y compasivo. Estudié desarrollo infantil en la UC Davis antes de estudiar odontología. Quisiera enviarle información sobre mi hijo _______ y nuestra “batalla” actual para que, espero, pueda continuar analizando cómo esto está afectando a mi hijo y a su desarrollo emocional.
Gracias.

26 de abril de 2010
Gracias por su trabajo y por lo que escribe.
Tiene razón. Siempre me he preguntado por qué solemos llevarnos mejor cuando nuestros hijos son bebés que cuando ya tienen dos años o más. ¡Usted me dio la respuesta! Es porque nos han enseñado que a los bebés tenemos que darle todo lo que necesitan e intentar comprenderlos, pero que a los niños más grandes ¡debemos decirles que hagan lo que nosotros queremos que hagan! En consecuencia, no nos llevamos bien con ellos, los niños no están felices y nosotros nos sentimos frustrados. Gracias por recordarnos lo que instintivamente ya sabemos cuando tenemos a nuestros hijos… pero que tan pronto olvidamos.

19 de mayo de 2010
Hola. No sé si me recuerda. Mi hija se llama_____. Hace unos meses, le envié un correo electrónico en el que le contaba sobre su conducta desafiante. ¡Sólo quisiera que sepa que el supermercado se ha vuelto el lugar favorito de mi hija! Ja, ja… ¡Le dí un problema para que resolviera, en vez de dejar que ella elija, ¡y eso le gustó! En general, su conducta ha mejorado mucho. Quiero agradecerle el tiempo que se tomó en hablar conmigo sobre las dificultades que estoy teniendo. Definitivamente usted es una persona merecedora de respeto, y si alguna vez lo necesito, no dudaré en llamarlo.
Atentamente.

Hola Peter. Quería que sepa que hoy seguí sus consejos acerca de hacer que ____ “retome su sentido de poder y de su propia identidad". Mientras ____ estaba subiendo las escaleras gateando, nosotros íbamos cerca, detrás de ella, y entonces le susurré a ____: ¿“ves cómo____ sube las escaleras? ¿Sabes dónde aprendió a hacerlo o a quién está imitando?” _______ dijo: ¿“A papá”? Y yo respondí: “No. ¡Ella te está imitando! ¡Al observarte pudo aprender cómo hacerlo! ¡Le enseñaste a tu hermana cómo subir las escaleras! ¡Eres un maestro estupendo y un hermano mayor maravilloso!”. Su sonrisa fue RADIANTE, y a todos los que nos encontramos hoy les contó cómo le había enseñado a _____ a subir las escaleras.
Hizo varios berrinches y hubo otros “momentos difíciles”, pero creo que vamos en la dirección correcta. Gracias a usted, Peter.
En algún momento, en un par de semanas, le enviaré una compensación por su tiempo e interés en ayudarme con ___. Sé que nos dijo que el dinero no es lo más importante para usted, y yo no puedo enviarle mucho, pero aunque sea le enviaré un poco. Quiero que sepa que el simple hecho de que haya estado dispuesto a escucharnos y a aconsejarnos significa mucho para nosotros. Si fuese rica, le enviaría muchísimo más dinero, porque su tiempo y su conocimiento son invaluables.
¡¡Gracias Peter!!
Le mando mis sinceros saludos.

15 de abril de 2009
Doctor Peter Haiman:
¡Qué lindo saber de usted! Espero que se encuentre bien. Hasta ahora, todos en esta casa estamos expresando nuestros sentimientos cada vez que tenemos la oportunidad de hacerlo. _____ está empezando a llorar cuando las cosas le molestan, en vez de callar y guardar todo para sí. Lo abrazo y entonces él me dice lo que quiere y cómo se siente. Las persona que lo cuidaba/cuida dice que se comporta mejor y que no causa problemas. Ella cuida a unos 5 niños de varias edades. Él me dice que le gusta estar con los niños y algunas mañanas me pedirá más tentempiés para compartir con sus amigos. Está comenzando a cambiar esa actitud de chico malo por la de chico bueno todo el tiempo, y es fácil ver la diferencia en su conducta. Seguiremos practicando con él lo que usted nos enseñó. Adjunto una foto para que conozca a mi hombrecito.
Una vez más… gracias Dr. Peter Haiman. Gracias por su ayuda ininterrumpida y por cuidar de mi hijo. ¡Qué Dios lo bendiga!

Berkeley, California
Estimado Peter:
Gracias por brindarme su ayuda y sus conocimientos.
Creo que la difícil situación que vivimos está mejorando gracias al uso de muchas de sus sugerencias y perspicacia.
Seguiré en contacto con usted.

17 de julio de 2008
Estimado Dr. Haiman:
Desde el fondo de mi corazón, quiero darle las gracias por la sabiduría y la orientación que me ofreció en la conversación que tuvimos ayer. Mientras me preparo para enfrentar los desafíos que me esperan, es muy reconfortante saber que puedo seguir contando con su pericia. La usaré con sensatez y con valor.
Afectuosamente,

Peter:
Gracias por ir más allá de mis expectativas.
Honestamente, no podría haber llegado hasta aquí sin la comprensión, el apoyo y la orientación que usted me ha dado.

15 de agosto de 2002
Estimado Peter:
Espero que se encuentre bien. El otoño es la época del año que más me gusta. Me encanta mirar cómo los árboles cambian de color. Aquí ya se termina el invierno; quizás le queden sólo unas semanas más. Al enviar este cheque, siento como si estuviera caminando un suelo extraño. Según mis registros, este es el balance de nuestra cuenta. Mis viajes mensuales al banco para cambiar dólares australianos por dólares estadounidenses se habían convertido en una especie de ritual. Me recordaban su reconfortante voz diciéndome que sea amable conmigo misma. Creo que me está yendo bastante bien; de hecho, soy yo la que les recuerdo a los demás que me traten bien.
….pasó una semana, a ______ aún le gusta su trabajo; está asombrado al ver cuán claros son cuando están concentrados. Él siente que la gente hace preguntas que hubieran sido despreciadas  en su trabajo anterior, y eso lo alienta a hacer lo mismo.
Es difícil decirle cuánto ha ayudado a nuestra familia, a _______ y a mí. Pero sí sé que mi familia está definitivamente mejor gracias a su ayuda.
Gracias,
Con cariño,



 
 
Peter Ernest Haiman, Ph.D. Derechos de autor ©